
Los niños suelen tener cambios de humor rápidos, en un momento están tranquilos jugando y al minuto comienzan a gritar o a cambiar su actitud.
Lo mejor siempre es mirar las reacciones del niño sin interferir en sus actitudes, para entenderlo naturalmente y dejarlo ser; pero el niño no puede jugar siempre solo, necesita compañeros para compartir. Los niños tendrán la tendencia de imitar o copiar lo que hacen sus amigos o hermanos, jugando ordenadamente si estos lo son o de forma salvaje si sus amigos se comportan así.
En niños cuyos padres son extrovertidos con buena vida social y actividad recurrente con otras personas, suelen ser mucho más sociables que el resto, teniendo más empatía hacia las demás personas que el resto.
También copiaran las actitudes de la casa, por eso es recomendable no discutir frente a los chicos, ya que absorberán esa violencia y pueden usarla en el jardín o la escuela contra sus compañeros en forma natural, porque para ellos eso es común.
Hay que tener cuidado con las actitudes que tomamos en casa, los niños suelen mimetizar todo lo que ven a su alrededor, lo que es perjudicial si su ambiente es dañino para él. Lo mejor es vivir en paz y armonía, dándole herramientas lúdicas para su desarrollo sano.
Cambios en el cuerpo después del embarazo
Qué hacer cuando un niño tiene pesadillas
Consejos para la hora del parto
Cómo cuidar los ojos de los niños



