
Uno de los temas más controversiales en esta época gira en torno a los videojuegos y su influencia sobre los niños.
No podemos negar que la industria de los juegos es una de la más prósperas, y que las temáticas violentas siempre venden más que las otras.
Sin embargo no es todo tan simple como ésto: hasta el momento no hay ningún estudio que demuestre que un niño que usa juegos violentos o bélicos será más propenso a la violencia que otro que nunca halla jugado a nada.
De todas formas, siempre está en los padres la elección de que juego comprarle a su hijo. Nintendo por ejemplo, se ha encargado de hacer hincapié en juegos familiares y de temáticas más “sanas” por decirlo de alguna forma; el clásico Mario siempre formará parte de la vida de cualquier niño que halla experimentado las consolas más viejas y las más modernas.
La televisión es el enemigo número uno de los niños, ya que no puede ser 100% controlada y su contenido cambia tan seguido que es difícil estar al tanto. Sin embargo nosotros podemos poner los límites siempre y cuando seamos responsables al respecto.
Los videojuegos son otro medio de entretenimiento; actualmente vienen con clasificaciones, si son aptos o no para todo el público, de esta manera se evita exponer a los niños a contenidos que no pueden procesar bajo su edad; pero como antes, nosotros jugábamos a ser cowboys ahora juegan a ser soldados o guerreros desde otra perspectiva más realista.
No hay nada que temer, mientras estemos cuidando o compartiendo con ellos esos momentos de ocio y entretenimiento.

Cambios en el cuerpo después del embarazo
Qué hacer cuando un niño tiene pesadillas
Consejos para la hora del parto
Cómo cuidar los ojos de los niños





