Todos de niños disfrutamos alguna vez la emoción de escuchar un cuento, y es que la fantasía es lo que prevalece, de pequeños esto es lo que en realidad interesa, la distracción al máximo. Puedes empezar con los relatos incluso desde el vientre, ya que la voz materna estimula al pequeño y lo hace sentir tranquilo.
Las narraciones en la niñez son importantes porque ayudan al desarrollo intelectual y emocional del pequeño, en varias etapas de su infancia, dependiendo de la edad y los intereses que posea.
Cómo ayuda la narración al desarrollo
En los primeros meses el infante sólo le llama la atención los gestos y movimientos de manos a la hora de contar un cuento, pero esto lo ayuda a desarrollar sus reflejos, sentido de la vista y coordinación. Así que una buena idea es hacer bastantes mímicas cuando te comuniques con el bebé.
Con los de ocho meses a los dos años puedes optar por fábulas con dibujos, ya que estos son de gran ayuda a la hora de desarrollar su creatividad, porque las representaciones gráficas son estimulantes para ampliar el concepto de los objetos.
Niños mayores
De cuatro años en adelante el pequeño puede captar de mejor manera el sentido literario de la historia, porque es la etapa en que la concentración en los relatos tiene más auge. Aquí debes incluir cuentos de fantasía para estimular su imaginación.
En esta edad los cuentos de aventura o cualquier otro genero literario, son un apoyo para la representación emocional de los infantes, por medio de ellos expresan sus miedos, angustias y demás emociones, porque tienden a identificarse con algún personaje, por lo tanto debes prestarles mucha atención a la hora de contarles una historia.

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