
A la hora de bañara a nuestros hijos sabemos que uno de los sitios del bebé más importantes para su cuidado higiénico es, sin lugar a dudas, el lugar donde recibió todo lo necesario para crecer en el útero, hablamos del ombligo. Es necesario y recomendado limpiarlo 3 veces por día como mínimo, usando un alcohol de 70%.
Esto se debe hacer luego del baño y del cambio de pañales manteniendo esa zona siempre limpia y fresca. Regularmente los alrededores del mismo puede sangrar, pero no hay necesidad de alarma ya que es común por la sensibilidad del área que se está limpiando.
Para limpiar la parte interna del ombligo, lo mejor es usar un hisopo de algodón para colocarlo dentro del agujero suavemente y sacar toda pelusa o molestia que pueda tener el bebé. Toda secreción debe ser eliminada, ya sea sangre o un poco de líquido, luego secamos con una gasa y dejamos pronto para ponerle un cambio de pañal.
El bebé seguramente llore por la molestia que implica, pero no significa que le duela. El contacto con ese tipo de materiales, como el frio del alcohol y el algodón, invadiendo su cuerpito harán que se moleste, pero ya sabemos que la higiene es y será siempre algo fundamental para su futura salud.

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