
Continuando con la primera parte de este articulo continuamos dándote consejos acerca de la prevención en la convivencia de tu bebe con las mascotas de nuestra casa.
Puedes darle alguna ropa del bebé a olfatear para que se prepare a su olor.
Los gritos y lloros de un bebé logran aterrorizar a tus animales, afírmate de que no los escuchen por primera vez (no te estoy planteando que hagas llorar a tus sobrinos cuando vayan a tu casa, con que les des una grabación es suficiente).
Normas de higiene
Antes del parto encaja llevar a tu animal de compañía al veterinario, para asegurarte de que todas sus vacunas están al día y que está apropiadamente higienizado y desparasitado.
Durante los primeros tres meses, no admitas que el perro lama la carita del bebé. Su sistema inmunológico es aún débil y puede pillar una infección.
Lávate las manos en los momentos previos a darle de comer a tu bebé, y en general, tras jugar con la mascota.
Normas de seguridad:
Nunca permitas que tu mascota esté en el mismo cuarto que el bebé sin vigilancia, por sumiso que parezca.
A la menor señal agresiva del animal, ríñelo seria y ágilmente. En el caso de buena conducta, recompénsalo.
Un gato puede resultar más peligroso que un perro ya que brincan y llegan a más lugares. Sin embargo para un gato un bebé no es algo muy atrayente (porque apenas se mueve), alcanzaría intentar introducirse en la cuna. Afírmate de poner una malla preventiva fija, que no se incline bajo el peso del gato y que impida el acceso a la cuna.
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