
Con la alimentación de los bebés debes ser sumamente cuidadosa, ya que está en riesgo su salud. Lo ideal es darles sólidos después de los 6 primeros meses, pero con precaución porque su organismo empieza a asimilar la comida.
Es mejor es comenzar por alimentos caseros y naturales como papillas de avena, frutas, verduras y granos, estos alimentos son ricos en vitaminas y nutrientes. Evita las frutas enteras como las nueces porque pueden ahogarse con ella.
Consejos a tener en cuenta
Debes prestar atención a los alimentos que sean propensos a provocar alergias, para ello es importante saber si algún miembro cercano a la familia padece de afecciones que pudieran ser hereditarias. Los huevos tibios o crudos no son adecuados para el chiquillo por la Salmonella.
La leche aunque es su sustento básico es necesario supervisar que sea de calidad y la recomendada por el médico. La sal tampoco es adecuada durante el primer año de vida del pequeño al igual que la miel.
Los líquidos
Con respecto a los líquidos omite definitivamente la cafeína (café y gaseosas, té), en los primeros años de vida. Esto es porque dificulta la absorción de sustancias necesarias para el crecimiento del bebé como el hierro.
Los chicos necesitan los alimentos especializados para su edad, es decir que en cuestión de vitaminas y nutrimentos se eligen los adecuados para su edad y constitución física. Recordemos también que el desarrollo físico y mental del infante corre en función de la ingesta adecuada.
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